fechado por feiras

Después de mil y una cenas de navidad, despedidas, llegadas y demás jolgorios sociales, me encuentro en estado de retiro espiritual contemplativo en el que no me dedico más que a comer hasta reventar, salir de fiesta y dormir hasta el mediodía. Desde mi esquina de la península, la vida se ve pasar más lento, tanto que a veces hasta ahoga en su letárgica cadencia. Dedicado apenas a mis quehaceres del máster y a atender mis descuidada vida social auriense, pudiera parecer que me sobra el tiempo, pero no es así. Al grano. Hasta el siete de enero no me busquéis en estos lares, el que quiera saber de mí que me busque en el flog o que tire de móvil. Eso sí, prometo volver con fuerza y nuevas herramientas (ando cortejando una Nikon D-80 para volver a ver la vida desde un objetivo). Hasta entonces, feliciano y a gozar, que el mundo se acaba...


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