Crudo invierno


En lo alto de mi balcón anidan los vientos y la escarcha. En el interior, me refugio tras las cortinas al calor de las velas, rodeado de columnas de humo que se lleva la corriente. Agazapado en mi rincón, busco dentro el calor que me falta, con la oreja pegada al suelo para escuchar el rastro de tus pasos junto a mi puerta. Pero sólo escucho el frío trepar por las escaleras y a la helada cayendo sobre mi portal. Huyo hacia adentro, aferrándome a un recuerdo ausente que ahora parece remoto. Afuera, en mi balcón, arrullan las palomas mientras en el interior el invierno ocupa el otro lado del colchón.
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