Zurück nach Hause

Vuelvo de soslayo, coincidiendo una vez más con las nevadas intempestivas. Demasiadas horas encaramado a las ondas, echando más y más carbón a la máquina para seguir luchando contra casi todos. Demasiadas excusas como para dejarme caer por mi país de placeres amargos, conformándome con garabatear mis impaciencias en billetes de autobús mientras se escapan las horas. Y yo las veo huir con esta cara de tonto. Pesan los esfuerzos a medio recompensar, ruge mi espalda y lloran mis sábanas porque ya no les doy conversación antes de dormirme. Ahora, simplemente aterrizo en blando y duermo. Pero me niego a darle más tinta a mis gruñidos. Por eso vuelvo. Porque me harté de coleccionar papeles sueltos y porque quiero hacer lo que estoy haciendo. Otro lo ha explicado mejor que yo:

"De eso se trata en el fondo, maldita sea: hay que comprometerse hasta el final con la vida que uno ha escogido. Y hay que recordar que uno la ha escogido: hay mucha gente que ni siquiera puede elegir. Eres un tío listo, eres joven, tienes talento, ya te lo he dicho"

De eso se trata, en el fondo. Por eso sigo aquí, desgranando mis letanías y volcando mis renglones para quien quiera acercarse sin preguntarse si muerdo. Día a día, leyendo el periódico, cruzándome con vosotros en callejones y barras de bar, en la ducha, en el metro o subido a los tejados. Día a día, algo alza mi ceja y reclama mi atención. Y entonces, el cuerpo me pide contarlo, despiezarlo, romperlo en mil pedazos para volverme loco intentando volverlo a montar. No hay reglas, ni obligaciones, ni censuras ni excusas. No quiero que sea fácil, no necesito que sea perfecto. Prefiero los guiños casuales que te enseñan a disfrutar los regalos pequeños. De esto se trata y soy demasiado testarudo para dejar de hacer lo que más me apetece. Éste es mi negocio, desenfocar imágenes inconexas, susurrar sinsentidos a un micro sin retorno y dejar que mis demonios narren esta historia ciclotímica escrita en billetes de autobús. Por eso, estoy de vuelta.


2 divagando:

kay disse...

Por supuesto que tienes talento; yo creo ciegamente en ti... te quiero ver pronto, te echo de menos

Enric disse...

Pues es lo que dice la señorita Kay. Resulta que nadie duda de que tu talento es algo tan tangible como el texto que acabo de leer. Se trata de encontrar, por lo menos, la inercia en ese compromiso que nombras, para buscar un bolígrafo azul en el bolsillo derecho del tejano, y poder formular algo sobre el pedacito de cartón que luego te llevarás a la cama.

como siempre, un placer leerte, V :)

Enric

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